VISITA A DOS VIVEROS EN LEVANTE
Bueno, por fin ha llegado marzo. Por fin las plantas despiertan y, cuando lo hacen, la cabeza del jardinero busca nuevas formas de esculpirla para que muestren toda su belleza. No puede ser de otra manera. Y por eso el arte existe y hay reglas objetivas de belleza. Pero eso es otra historia.
Durante la Semana Santa, fui con mi familia a Castellón, y quise escaparme con mi hermano a visitar MISTRAL BONSAI, tal vez el vivero de bonsais más importante de España.
Las instalaciones de Mistral Bonsai, de reciente creación, comprenden más de 40.000 m2 de invernaderos de producción, cultivo y aclimatación de los bonsáis, así como 11 ha. de campos de cultivo y otros 2400 m2 destinados a almacén.

Las oficinas y una exposición permanente están instaladas dentro del propio recinto cubierto, rodeadas de plantas y árboles, disfrutando de una inmejorable luminosidad. En fin, esta es la información que venía en su web, y que quise comprobar personalmente.
Estas instalaciones están situadas en la carretera N-340 a su paso por la población de Camarles, en la provincia de Tarragona y en pleno Parque Natural del Delta del Ebro.
Y antes de seguir, anuncio: verdaderamente alucinante.
Nada más entrar, te encuentras con una amplia tienda. Todo al más puro estilo japonés. Muebles, tapices, libros, tapices, figuritas y, por supuesto, macetas. De todo tipo y color, pero lo cierto es que bastante caras. No obstante son de una estupenda calidad. Me gustó especialmente la variedad tan extensa en cuanto a macetas para bonsai en cascada.

Después de un lento recorrido por la tienda, aparecimos en el vivero de bonsais de interior.
Los más bonitos, sin duda, los ficus. A continuación algunas fotos interesantes:

¡Qué pasada! Paseando con mi hermano por entre el vivero, me daba cuenta de la suerte que tenemos los que disfrutamos esta afición. Un bonsai es una obra de arte con vida. Y su belleza depende de las fuerzas de la naturaleza y del escultor. En fin, diría mucho sobre esto, y sobre lo nervioso que me ponen los que afirman que “a los bonsais se les tortura” y estupideces parecidas. Como si el aficionado al bonsai fuera una especie de científico loco, cuando en realidad pretende un fin artístico fruto de su completa admiración por la Naturaleza.
He aquí un ejemplo: este bonsai ficus tiene una edad de 96 años. Esto significa una o varias personas pendientes de la salud del arbolito durante todo este tiempo: podando ramas, añadiendo vitaminas, eliminando hongos…

Ahora una foto curiosa: el árbol no tiene más de 70 centímetros…

Ahí van un par de fotos más. Si tuviera más sitio en mi terraza…

Otra más. Al fondo se aprecia la entrada al vivero de los bonsais de exterior.

Sin duda, lo mejor estaba por llegar. A continuación un fantástico enebros de 50 años. El que tengo en casa, tiene unos cinco (me quedan 45).

El plato fuerte del día estaba en esta zona: los arces palmatum.

Los que más llaman la atención -y el que compre, que ya tenía ganas de contarlo-, son los acer palmatum deshojo. Se caracterízan por el tono rojizo que torna a verde según llega el otoño. Sin embargo tenían arces de muy diverso tipo y tamaño. Yo sólo pensaba, “en agosto vuelvo”.

Así pues, tuve que llevarme uno. Sobre todo porque me sorprendieron los precios (la típica excusa, claro). Resulta que TODOS los árboles cuestan lo mismo cualquiera que sea su especie. La diferencia de precio está en la edad, de modo que un prebonsai de 9 años (que fue el que me llevé) me costó tan sólo 25 euros, algo imposible de encontrar en Madrid, donde te venden un bonsai cutre por 80, y sólo tienen cuatro.
A continuación una foto con las decenas de ejemplares de arces:

Y ahora la foto del ejemplar que me traje a Madrid, despidiéndose de todos sus hermanitos. Lo cierto es que había tantos que me costó un buen rato decidirme en función de sus formas.

No voy a poner más fotos de Mistral Bonsai. Pero salí encantado y con ganas de más.
A la vuelta por la autopista, a su paso por Vinaroz, mi hermano y yo dimos un frenazo. A la derecha se podía ver la reciente empresa Bonsai Zen. Cuarenta y ocho horas antes de nuestro viaje, mi hermano y yo habíamos leído en la prensa local que Bonsai Zen abría sus puertas a todos los aficionados.
Inmediatamente nos desviamos para aproximarnos a este nuevo vivero.

Mucho más pequeño pero más encantador, menos industrial. Más orientado al aficionado. Lo llevan dos socios muy accesibles y que dan la sensación de ser unos apasionados de esto. Uno de ellos estaba en el jardín vestido de kimono. No le hice una foto por no ofender.

El resumen de esta nueva e improvisada visita es éste: buenísimos precios en cuanto a macetas y accesorios varios (tijeras japonesas 4 euros; grandes macetas 10 euros, etc.) Pero en cuanto a bonsais, menos surtido y bastante más caro que Mistral Bonsai. Bueno, están empezando.
Recomiendo una visita por su web. Sobre todo en la parte donde describen con fotos su viaje a japón.
Me contaron que organizan bastantes cursos orientados a aficionados de la zona. Interesante. No dejéis de visitarlo si andáis por la zona.
March 25 2008 | Viajes | No Comments »






